Hay quienes eligen hacer un aporte de oposición constructiva y pagan 15 dólares por la gorra “Obama 2008” o 20 por el paquete infantil “Hillary me quiere” (playera, chancho-alcancía y una regla escolar). Otros prefieren la mala onda y se divierten con el adhesivo “No a la enfermedad del vaquero loco” (en oferta: 0,25), el reloj de escritorio que cuenta días, horas, minutos y segundos que restan de la gestión Bush (29,95) o el accesorio de Google que instala en la barra inferior del navegador un reloj despertador rojo que mide el tiempo para atrás (gratis).El mejor surtido se ofrece en el e-shop Bush Last Day (Último día de Bush): salsa picante con la
figura del presidente que deja a los Estados Unidos en llamas (6,95); un mouse pad que alienta a conservar la esperanza: “20 de enero de 2009/último día de Bush” (7,95); tarjetas, pelotas de golf, tazones de café (caja de seis, 69,95), remeras (en liquidación: 12,99); gorros, vasos y el increíble broche “Gore 08/¡Por el bien de la tierra!”, un especial “por si cambia de opinión” (3 a 2,99).El rubro llaveros-relojes es el más variado. Backwards Bush (Bush para atrás) los vende en dos modelos, “tonto” y “retonto”, a 9,99 cada uno. National Nightmare (Pesadilla Nacional) cobra cuatro centavos menos por un digital parecido, con envío y todo. De 7,95 a 12,95 todos ofrecen un producto que dentro de trescientos días dejará de funcionar. Vince y Merry, los emprendedores detrás de Backwards Bush, atraen al público con regalos para la computadora: un salvapantalla, videos inverosímiles del presidente y juegos.
La ansiedad por la llegada del 20 de enero de 2009 es tanta que algunas webs (Nacional Nightmare) cuentan nueve horas menos que otras (Oficial Bush Countdown). Pero todas coinciden en un punto: aceptan Visa, MasterCard, American Express y PayPal.
