Lo que se oye en el metro, en las calles, en los vecindarios, es decir en todos los ámbitos de Venezuela...son las voces de mujeres y hombres que gritan a viva voz que no mandarán a sus hijos a las escuelas hasta que la aberrante Ley de Educación sea abolida. La voz del pueblo será oída!
Se arriesgará un año escolar, pero valdrá la pena. Los maestros, profesores, padres y representantes desafiarán a Hugorila Chaveztia.
Una huelga de asistencia a clases sería demoledora!
¿O es que la dictadura está dispuesta a excluir de la educación a millones de niños y jóvenes?
¿O es que la dictadura está dispuesta a botar a miles de maestros y profesores?
La idea fija es no enviar a los muchachos a clases mientras esté vigente la ley, lo cual desde este momento deberá apoyarse con la protesta contínua.
En septiembre está fijado el choque...
O nos enfrentamos al sátrapa de Sabaneta o el último que apague la luz!